La llegada de las inmunoterapias avanzadas ha supuesto un giro radical en el tratamiento de diversas neoplasias hematológicas. Entre ellas, la terapia de células CAR-T destaca como un procedimiento pionero que rediseña las propias defensas del paciente para convertirlas en un tratamiento personalizado de precisión.
En este encuentro divulgativo de Asotrame, el Dr. Manuel Albós (médico adjunto de transfusión y responsable de aféresis y terapia celular en el CHUAC) explica paso a paso qué implica el camino del CAR-T, cómo se realiza la extracción celular mediante aféresis y qué garantías de seguridad rodean a todo el proceso.
¿Qué es la terapia CAR-T y en qué consiste?
CAR-T es el acrónimo en inglés de Chimeric Antigen Receptor T-Cell (Receptor de Antígeno Quimérico en Células T). Se trata de un procedimiento altamente especializado que consiste en extraer glóbulos blancos (linfocitos T) de la sangre del paciente para modificarlos genéticamente en un laboratorio farmacéutico.
Mediante esta reprogramación, los linfocitos expresan un receptor artificial que les permite identificar específicamente a las células tumorales, unirse a ellas y destruirlas de forma eficaz. Se aplica en pacientes con opciones limitadas que ya han recibido líneas de tratamiento previas sin obtener el control deseado de la enfermedad.
Indicaciones principales en el área asistencial
Esta tecnología está autorizada en centros hospitalarios acreditados por el Ministerio de Sanidad (como los de A Coruña, Santiago de Compostela y Vigo) para patologías de oncohematología específicas:
- 🩸 Leucemia Aguda Linfoblástica (LAL) de células B.
- 🎗️ Linfomas No Hodgkin B: Linfoma difuso de célula grande B, linfoma de células del manto, linfoma folicular y linfoma primario mediastínico.
- 🧫 Mieloma Múltiple: En fases avanzadas o tras recaídas a tratamientos previos.
Fase previa: Autorizaciones y consulta de aféresis
Para garantizar la equidad en el acceso a esta terapia y la máxima seguridad del paciente, el proceso requiere una cuidada coordinación multidisciplinar y la aprobación de tres comités asistenciales (Hospitalario, Autonómico y del Ministerio de Sanidad).
Evaluación clínica e historia del paciente
Unos 7 a 10 días antes de la extracción, el equipo de aféresis realiza una valoración integral del estado de salud, medicación habitual y posibles riesgos infecciosos para evitar la contaminación cruzada en la planta de fabricación.
Terapia puente y «periodo de lavado»
En ocasiones, el equipo de hematología debe administrar un tratamiento inmunoquimioterápico intermedio para mantener controlada la carga tumoral hasta la extracción. Es crucial respetar un periodo de lavado antes de la aféresis para asegurar que la medicación previa no altere la calidad de los linfocitos que se van a recolectar.
Valoración del acceso venoso
Las enfermeras especializadas evalúan la calidad de las venas periféricas de los brazos. Si la red venosa no es adecuada debido a tratamientos anteriores, se planifica la colocación de un catéter venoso central guiado por ecografía el mismo día de la extracción.
El proceso de aféresis: Extracción de la materia prima
La aféresis es un procedimiento ambulatorio, seguro y sin dolor, donde el paciente permanece cómodamente acostado en una camilla:
- ⚙️ Funcionamiento de la máquina: El separador celular extrae la sangre de forma continua, la centrifuga para aislar únicamente la bolsa de linfocitos requerida y devuelve el resto de los componentes sanguíneos (glóbulos rojos, plasma y plaquetas) al paciente.
- ⏱️ Duración de la sesión: Oscila entre 1 y 2 horas en tratamientos para mieloma, y entre 3 y 4 horas en casos de linfoma. Se realiza en un único día (a diferencia de las extracciones para trasplante autólogo, que pueden requerir varias jornadas).
- 💉 Sin medicación previa de estimulación: A diferencia del trasplante de médula donde hay que aplicar inyecciones para movilizar las células, en la terapia CAR-T los linfocitos T ya se encuentran circulando en la sangre periférica.
Fabricación, infusión y seguimiento
Una vez completada la aféresis, la bolsa con las células se envía bajo un estricto protocolo de transporte a la planta de manufactura en Europa. El laboratorio farmacéutico tarda entre 2 y 5 semanas en reprogramar las células, someterlas a estrictos controles de calidad y devolverlas congeladas al hospital de origen.
Durante la espera, el paciente mantiene un estrecho seguimiento médico. Tras la confirmación de la correcta fabricación del CAR-T, se programa un ingreso hospitalario de unas 3 a 4 semanas donde se administra una quimioterapia previa de acondicionamiento (linfodepleción) antes de reinfundir las células CAR-T por vía intravenosa.
Conclusiones y perspectivas de futuro
La terapia con células CAR-T consolida un avance histórico en el abordaje del cáncer hematológico. La investigación continúa progresando hacia el desarrollo de aloinmunoterapias (CAR de donantes sanos listos para usar sin tiempo de espera) y la optimización de los cuidados ambulatorios, ampliando horizontes para ofrecer mayor calidad de vida a los pacientes.














